Me hizo risa ver setas en el centro de Madrid de camino al Círculo de Bellas Artes.

En las últimas 2 sesiones de Espacio Retrato he jugado un poco con color y llevo pensando en ello un tiempo. Me gustaría abordar habilidades de dibujo y pintura poco a poco y tampoco es que ya sepa medir al 100% a ojo (ni de broma). Me apetece probar a usar color y trabajar con manchas no solo a lápiz.

Tengo en casa una mini colección de rotuladores de alcohol de las marcas Promarker y DB-Twin de…seguramente casi 10 años. Sí, aún colorean. En busca de trabajar en sombras y color poco a poco, se me ocurrió llevarlos.

En cuanto al tema de sombreado, pienso mucho en hay 2 tipos: dura y suave. Y que me importa mucho hacer bien ambos tipos cuando coloree. Con un rotulador es difícil hacer sombras suaves. Es una gran punta rectangular, angulosa. Un reto bastante grande para mí al menos.

Primero hice el dibujo de la derecha en unos 40min de sesión de modelaje. Es feo. Pero me gusta la sensación de estar rompiéndome la cabeza intentando averiguar cómo demonios construir una persona con estos rotuladores. Fui de arriba a abajo y creo que se nota. Una observación muy grande para mí fue que pintar las sombras del apoyo me ayudaron mucho a crear sensación de volumen. Me gusta en particular el detalle de la pierna derecha por debajo de la rodilla izquierda. Aún así, feo.

En la siguiente sesión, se cambió de modelo y ahí es cuando hice el dibujo de la izquierda. Aquí empecé directamente con la sombra del fondo y me ayudó mucho. En este caso fui de abajo a arriba y quise probar a pintar las sombras del rostro también.

Me resulta un ejercicio de abstracción muy complicado, sobre todo con cuerpos de personas porque lo intuitivo es buscar construir sombras suaves y estos rotuladores me obligan a evitarlo.

Después fui a la sala de poses rápidas. En este caso, de 2min. Mi cosa favorita. Que no te dé ni tiempo de pensar. Y la modelo hacía poses dificilísimas. Me encantó. De hacer tantos ejercicios técnicos más largos, echaba de menos soltar la mano completamente.

Eso sí, decidí probar a

  1. Construir sombra con un rotulador
  2. Delinear con pluma (¡y no cualquier pluma! Ya escribiré sobre ella, creo que me flipa)

Mientras que acostumbro a usar lápiz para dibujar en poses rápidas. Me gustó mucho el ejercicio y creo que se nota cómo me fui acostumbrando a usar esos dos pasos a medidas que las poses avanzaban. De hecho, al principio ni me daba tiempo a apenas usar la pluma.

De aquí creo que mi favorita es la número 12. Dios bendito, cómo hice sufrir al rotulador. Obsérvese que por rapidez decidí aprovechar la hoja del dibujo que hice el 2026-03-23 ya que apenas había ocupado superficie. Y las últimas tres para terminar.