Quería probar a hacer una cuadrícula. Era la primera vez con tanto esmero, y por la falta de experiencia casi pierdo la cabeza.
Como he decidido utilizar mi plantilla de escritura transparente a modo de cuadrícula, decidí a ojo una altura y un anchos de cuadros que dibujar en el cuaderno de DIN-A3 y…cuánto tiempo le dediqué y qué mal me salió.
No era tan sencillo como yo pensaba. No sé si se va a entender si lo explico, pero básicamente se me da tan mal medir que construí mal la cuadrícula. Fatalíticamente. Al querer aprovechar la hoja al máximo, se me ocurrió calcular una especie de proporción que me permitiera dividir la altura en alturas de la mayor cantidad posible sin sobrepasar el máximo de altura papel ya que era una pose de pie, i.e., más altura que ancho. Total, que a la hora de colocar cosas en las coordenadas, veía proporciones en mi dibujo que parecían alejadas de la realidad. Porque lo eran.
Hasta que me di cuenta que estaba haciendo mal todos los cálculos. Menuda vergüenza de matemática que unos decimales me tuercen tan fácilmente el asunto…
En el papel se ven todos mis reintentos de corregir la situación.

Sin estar muy segura, decidí tirar por dibujar algo en los bordes como los pies para olvidarme de la cuadrícula un poco y aprovechar y dibujar algo en el poco rato que fui.

Y el detalle

Eso sí, me dio qué pensar para procurar hacerme la vida más fácil con esta técnica de la cuadrícula. Se supone que es para ayudarme, no entorpecerme.
Todo está hecho con mis portaminas PILOT Eno 0.7 con minas de colores. En un cuaderno de dibujo Gvarro DIN-A3 que me dieron a medias hace muchos años.